Ordenes injustas

¿Qué sucedería si un Amo diese a su esclava una orden claramente injusta o que pudiera resultar peligrosa para su integridad física o para su salud? ¿Estaría la esclava autorizada a incumplirla o podría ser justamente castigada por ello? Dicho de otro modo, la cuestíon sería si una esclava puede desobedecer una orden injusta o peligrosa sin temor a represalias.
Se podría argumentar que todo dependería de que la orden haya sido consensuada o no, pero todos sabemos que lo que se consensua son las normas generales y no las órdenes concretas. Pondré algún ejemplo. Una esclava fue conminada a acudir a un cine X en un barrio marginal, vestida provocativamente, a sacar su entrada y entrar en el local para ver la película. Otro Amo ordenó a su esclava lamer el suelo de los servicios públicos de un bar. Otro mandó a su sumisa acercarse al primer desconocido con quien se cruzase por la calle y ofrecerse a hacerle una felación.
Es evidente que estos tres ejemplos, reales por otra parte, muestran órdenes que se podrían catalogar, cuando menos, de peligrosas para la integridad física de la sumisa, cuando no de provocativas e injustas. Puedo decir que la primera de las tres esclavas tuvo que salir por piernas, evitando milagrosamente y con mucha suerte la certera posibilidad de ser violada. La segunda y la tercera se negaron a cumplir la orden. En el primer caso fue disculpada por su Amo mientras que la segunda fue expulsada de la cuadra.
No quiero terminar este comentario sin dar mi propia opinión, una opinión que únicamente es mía y que no está consultada con mi Amo. En ningún caso cumpliría ninguna de las tres órdenes, aunque ello me costase la expulsión, algo no demasiado traumático cuando se escapa de un Amo que no merece serlo.