lunes, abril 14, 2008

La granja


Estos días he conocido al dueño de una granja que se dedica a adiestrar perros, ponies y cerdos, tanto machos como hembras aunque, como se puede figurar todo el mundo, son estas las que predominan. Viven en perreras, en establos y en cochiqueras pero también disponen de un amplio espacio natural en el que pueden solazarse y permanecer todo el tiempo que deseen. Es decir, que viven al aire libre. Este hombre, convertido en un auténtico Amo, adiestra duramente a sus esclavas, entendiendo por dureza una extremada rigidez y severidad, no con violencia, para hacer de ellas verdaderos animales, tanto en su comportamiento como en su actitud. Por supuesto, el comportamiento de estos seres llega a ser similar al de los auténticos animales, tanto en las costumbres como en la forma de vivir, de alimentarse y de realizar cualquier otra actividad vital aunque, naturalmente, todos tienen sus necesidades cubiertas y pueden acudir a la ciudad, desde luego como personas, siempre que lo necesiten o lo deseen.
He hablado dos o tres veces con este Amo (como la conversación ha de ser en inglés hay que dirigirse a él como Master) que reside en Holanda y siempre me ha mostrado un entusiasmo sin límites por lo que hace y, según él, por lo que consigue con su dedicación. Desconocedor de mi situación personal, me ha invitado a integrarme en su granja durante el tiempo que desee, sin saber que estoy a muchos cientos de kilómetros de distancia. Cuando se lo he explicado ha modificado su propuesta y un par de veces me ha preguntado si estaría interesada en ser adiestrada online hasta ser convertida en una perra (eventualmente si lo prefiero en una cerda) y me ha asegurado que al término de mi adiestramiento, no sólo sería una verdadera perra en las formas y en el fondo y yo misma me sentiría como ese animal, sino, lo que me parece más sorprendente, estaría orgullosa de serlo. Para alejar cualquier sospecha, enseguida me dijo que no necesitaría tener una webcam ni me vería obligada a mostrar fotografias, que su dedicación es seria y no un mero oportunismo y que el único requisito necesario sería el de utilizar absorbentes o pañales pues no podría acudir al baño durante las horas de adiestramiento y tendría que orinar en cualquier lugar como de hecho le ocurre a una perra.
Evidentemente no he aceptado su propuesta, básicamente porque ya soy propiedad de otro Amo que también me está adiestrando para ser una perra y no deseo cambiar, pero también y aunque no tuviera Amo, porque lo que pretendo es ser una esclava y no una perra o una cerda si no es como consecuencia de esa esclavitud a la que estoy sometida y a pesar del hecho de que vivir un tiempo como una verdadera perra podría resultar francamente interesante.

2 Comments:

Blogger Tarha said...

Ciertamente lo de la granja como que no lo veo,pero si a el y a lso que alli estan les vale...
Yo personalmente prefiero algo mas intimista y cercano.Pero para gustos colores.
Tarha

04:23  
Blogger inner_turbulence{} said...

Hola esclava silvia {T}

Un gusto leerte. Qué interesante este post de la granja, el tema del adiestramiento animal me agrada.

Te dejo besos,
inner_turbulence{}

04:21  

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