jueves, noviembre 22, 2007

Privación sensorial


Una de las actividades de BDSM que más me han impactado, hasta el extremo de provocarme al mismo tiempo, una innegable excitación y una angustia colosal, es la privación sensorial en cualquiera de sus grados aunque, naturalmente, cuanto mayor es la privación más intensas son las sensaciones.
Usualmente, mi Amo me ordena permanecer en un espacio reducido, a veces el interior de un armario, desnuda y de rodillas, absolutamente a oscuras, totalmente en silencio, sin ningún sabor en mi boca, sin ningún olor que percibir y, generalmente, con los ojos vendados, amordazada y esposada. En esa situación debo permanecer el tiempo estipulado por mi Señor, un tiempo que hasta el momento nunca ha superado la media hora.
No son fáciles de describir las sensaciones que se obtienen pero sí se puede asegurar que no se asemejan en nada a las de ninguna otra actividad. Por un lado, el estar en manos de mi Amo, indefensa y aislada de cualquier sensación física, hace que me sienta profundamente sometida y dependiente lo que, lógicamente, provoca a su vez una sensación placentera y satisfactoria. Pero por otro, esa oscuridad total, ese silencio completo, la ausencia de olores o sabores, ese espacio tan reducido y esa inmovilidad provocan un aislamiento y una falta de sensaciones físicas que se van haciendo más intensas con el paso de los minutos hasta hacer peligrar mi sentido de la orientación y mi propia realidad. De ese modo y si la experiencia es lo suficientemente prolongada, pierdo la percepción de los sentidos y del espacio que me rodea, escucho mi propio silencio y me siento transportada a un espacio que acaso es límite entre la realidad y la fantasía. Es entonces cuando empiezo a tener miedo, un temor que me hace desear salir corriendo pero también otra sensación de introspección, de mirar en mi interior y tratar de descubrir lo que de otra forma no podría averiguar.
No soy capaz de imaginar lo que ocurriría si el tiempo en el que mis sentidos están privados fuese mayor, varias horas o incluso más, pero aunque hasta el día de hoy carezco de esa experiencia, estoy convencida de que sería algo por igual destructivo y extasiante, una mezcla de angustia total y de placer desbordado, una vivencia que no todo el mundo sería capaz de soportar.

2 Comments:

Blogger neftis{G} said...

Hace tiempo que te leo y la verdad es el leerte me ha enseñado bastantes cosas y tambien recapacitar sobre otras.
Tienes un blog muy interesante.

Un beso

17:32  
Blogger lilaNegra{AMANDA} said...

Silvia, describes perfectamente las sensaciones que se experimentan, no se si concuerdes también conmigo en ese pereder lla nocion del tiempo no solo del espacio. Llega el momenyto en que ya no puedo pensar si tengo tan solo unos minutos o si ha pasado un periodo de tiempo mayor. Copmo dices excitante pero angustiante de igual forma.
Besos

02:31  

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