miércoles, abril 18, 2007

El llanto de una esclava


Se me están secando los ojos de tanta lágrima vertida y el alma se me rompe de tanto llanto derramado. Paso las horas mirando a través del cristal de mi ventana y sueño con que llegue el momento de poder volar, de iniciar ese viaje imposible que me libre de todas las ataduras y de todos los prejuicios que cada vez me tienen más subyugada.
Se está muriendo una parte de mí misma porque están matando a esa esclava que llevo dentro y que es mi razón de ser. Siento una profunda tristeza al ser consciente de lo que me ocurre y me desborda no tener valor para mirar de frente a quien me impide ser feliz, carecer de fuerza para replicar y para exponer mis razones y no saber afrontar un presente que está truncando mi futuro.
Vivo con la única ilusión de que llegue ese momento en el que lo abandono todo y recorro la distancia que me separa del lugar al que anhelo llegar, sorteando de mala manera a las personas con las que me cruzo o esquivando a los coches desde los que me llaman de todo porque he puesto en peligro su seguridad y la mía. Una vez en el lugar elegido, me siento frente a la pantalla y espero a que aparezca la señal de que puedo iniciar mi sueño.
Enseguida empiezo a escribir y es entonces cuando comprendo que, a pesar de mi ridícula ilusión, de mis esfuerzos por imaginar que todo sigue igual, de mi absurda ingenuidad y, sobre todo, de las frases que veo aparecer en la pantalla, ya nada podrá ser como antes, por mucho que intente fingir. Y entonces, cuando compruebo su paciencia, el esfuerzo que realiza para que todo siga normal, su comprensión, cuando pienso en los sentimientos que han de embargarle al saber el fracaso de mi gran sueño pero también del suyo, es cuando las lágrimas vuelven a desbordarse y soy incapaz de hablar y de escribir, de atender a lo que estoy haciendo, incluso de elaborar un mínimo pensamiento porque me siento asfixiada, porque me da vuergüenza, porque he fracasado, también porque provoco hastío. Aun así, es el único momento del día que vale la pena vivir, incluso aunque, repentinamente, tenga que dejarlo porque estoy anegándolo todo con mi llanto, porque todos me miran y hay alguno que sonríe. Entonces, regreso a la calle y deambulo sin rumbo y sin esperanza, horrorizada de tener que volver a mi ventana, porque allí sólo existe el vacío.
Soy una triste esclava que es incapaz de servir a su Amo. Me he convertido en alguien que no hace otra cosa que llorar. Soy un fantasma, un remedo de sumisa, una pantomima.

4 Comments:

Blogger papillon1h said...

Nadie anula a nadie. Los momentos altos y bajos, son parte misma de la idiosincrasia de la sumisión. No defraudas a nadie, nunca, si un am@ no te comprende, no te seduce, no te hace sentir viva, no es merecedor de tu entrega. Algunos, intentaran crear en ti, un sentimiento de derrota, de fragilidad, y de no haber cumplido sus expectativas. Pero eso no es cierto, no olvides que la entrega es recíproca. Quien te hace sentir eso, no te merece; porque tu entrega, es el más alto honor que hacer a quien te postras, y si no saben apreciar tal merced, no merecen más lágrimas, puesto que todo ha sido una mentira.
Mira al frente altiva, puesto que sabes quien eres, que quieres y que sientes, y no permitas que la confusión de aquellos faltos de escrúpulos te obnubile y confunda tu verdadero ser.

Un Beso y una Flor

Papillon

17:59  
Blogger cristian said...

Perra Silvia , he echado un vistazo a tu blog y es lo más interesante en cuanto a blogs de este tipo que he visto en mucho tiempo .
Hablas desde las entrañas , con dolor y rabia ; es un protesta siempre .
Creo que en estos espacios , se trate de SM o no , no se habla con sinceridad en la mayoría de los casos , a pesar que es una gran oportunidad para hacerlo , por lo que da gusto encontrar tus letras.

saludos

19:41  
Blogger perra silvia {T} said...

papillon1h, gracias por tu animo y tus consejos, los tengo en cuenta.

cristian, te agradezco mucho tu elogio y me obliga a que intente hacerlo mejor cada dia. Por supuesto, seguiré siendo sincera

00:07  
Blogger kimuko said...

Shhh niña bonita, deja de llorar... Tapa los oídos, escúchate sólo a ti... no dejes que te sus palabras dirijan tus órdenes. Las únicas personas que podrían mandar en ti sois tú y tu Señor. Nadie más. Ojalá pudiese hablar contigo. Respira... Shhh, respira... :*

17:00  

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